La tripulación del vuelo FedEx 705 sobrevivió a un intento de secuestro el 7 de abril de 1994, cuando Auburn Calloway, un empleado de Federal Express que viajaba como pasajero autorizado, atacó con martillos y otras armas a los tres hombres del DC-10 poco después de despegar de Memphis, Tennessee. Aunque el comandante David Sanders, el copiloto James Tucker y el ingeniero de vuelo Andrew Peterson sufrieron heridas muy graves, consiguieron impedir que Calloway tomara el control del avión, solicitaron regresar al aeropuerto y realizaron un aterrizaje de emergencia en Memphis.
Por qué Auburn Calloway atacó el vuelo
Calloway no era un pasajero común. Trabajaba como ingeniero de vuelo para FedEx y conocía los procedimientos de la compañía y la configuración del avión. El día del ataque debía viajar como empleado fuera de servicio en un vuelo de carga con destino a San José, California. La víspera, sin embargo, había sido citado a una audiencia interna relacionada con irregularidades en la declaración de sus horas de vuelo.
Los investigadores descubrieron después que Calloway había reorganizado asuntos personales y financieros antes de subir al avión. Había enviado dinero y valores a su antigua esposa y modificado los beneficiarios de pólizas de seguro. También dejó documentos y notas que ayudaron a los investigadores a reconstruir su intención. La justicia federal concluyó que pretendía incapacitar a la tripulación, apoderarse del avión y provocar un accidente que pudiera parecer una catástrofe accidental.
La razón exacta de su desesperación fue examinada durante la investigación y el juicio, pero el caso no se explica por una sola causa. Las irregularidades laborales, el temor a perder su empleo y sus decisiones financieras formaron parte del contexto documentado. Lo esencial, desde el punto de vista judicial, fue que preparó un ataque deliberado contra una aeronave y su tripulación.
Cómo comenzó el ataque a bordo del DC-10
El FedEx 705 despegó del Aeropuerto Internacional de Memphis durante la tarde del 7 de abril de 1994. En la cabina viajaban el comandante Sanders, el copiloto Tucker y el ingeniero Peterson. Como empleado de la compañía, Calloway pudo ocupar el asiento auxiliar destinado a personal autorizado que viajaba en la cabina.
Según los documentos judiciales, antes del despegue se presentó con uniforme y llegó a manipular algunos instrumentos, algo que contribuyó a que los tripulantes lo consideraran un empleado que viajaba como observador. Después de la salida, entró en la cabina y atacó a los tres hombres con un martillo. El golpe inicial alcanzó a Peterson, que sufrió una fractura de cráneo y una lesión grave en una arteria temporal.
La agresión no terminó con el primer ataque. Calloway salió de la cabina, tomó una pistola de pesca submarina con su lanza y regresó para continuar la lucha. También llevaba otros martillos y un cuchillo. La tripulación estaba herida, pero el atacante no logró hacerse con los mandos ni expulsar a los pilotos de sus puestos.
Cómo recuperó la tripulación el control del avión
La supervivencia dependió de que los tres tripulantes actuaran al mismo tiempo en condiciones extremas. Peterson, pese a sus lesiones, consiguió sujetar la lanza de la pistola submarina y evitar que se utilizara contra ellos. Tucker recibió heridas graves en la cabeza y en un ojo, mientras Sanders sufrió cortes profundos, una lesión en el brazo, una mandíbula dislocada y daños en una oreja.
El comandante mantuvo el control del DC-10 mientras sus compañeros luchaban con Calloway. Para impedir que el atacante dominara la cabina, Sanders realizó maniobras muy bruscas con el avión. El objetivo no era ejecutar una acrobacia, sino generar fuerzas que desestabilizaran a Calloway y dieran tiempo a los otros tripulantes para contenerlo. La maniobra sometió a la aeronave a esfuerzos excepcionales para un avión de transporte, pero permitió que la lucha continuara sin que el agresor pudiera tomar los controles.
La situación también exigía evitar un segundo desastre: un avión de carga pesado, con tres personas heridas dentro de la cabina y un atacante aún activo, tenía que regresar a Memphis. La tripulación declaró una emergencia y obtuvo autorización para volver al aeropuerto. Sanders mantuvo la aeronave bajo control hasta completar la aproximación y el aterrizaje.
El aterrizaje de emergencia en Memphis
El vuelo regresó al aeropuerto aproximadamente media hora después de haber despegado. El DC-10 aterrizó en una pista de Memphis y se detuvo con las salidas de emergencia preparadas para facilitar la entrada de la policía y los equipos médicos. Las autoridades encontraron a los tres miembros de la tripulación gravemente heridos y a Calloway también lesionado.
La escena dentro de la cabina era crítica. Tucker y Peterson fueron trasladados al hospital en estado grave. Sanders, aunque se encontraba en mejores condiciones relativas, también necesitó atención médica. Peterson había perdido mucha sangre debido a la lesión arterial y su estado exigía una intervención rápida. La llegada de los paramédicos después del aterrizaje fue decisiva para que la agresión no terminara con víctimas mortales.
Los registros posteriores de la investigación permitieron confirmar que Calloway había llevado consigo dos martillos de uña, otros martillos más pesados, una pistola de pesca submarina, una lanza y un cuchillo. También se encontraron notas relacionadas con el ataque y con las personas a las que había elegido como objetivo.
Cómo se descubrió el plan y qué ocurrió en el juicio
La investigación avanzó con rapidez porque un compañero de vivienda de Calloway se puso en contacto con el FBI después de conocer el ataque. Explicó que había visto una nota con los nombres de los tripulantes del vuelo. Los agentes relacionaron ese documento con las armas halladas en el avión, los cambios recientes en las pólizas y las operaciones financieras realizadas antes del incidente.
El caso llegó a los tribunales federales. Calloway fue acusado de intento de piratería aérea y de interferencia con la tripulación de vuelo. Sus abogados cuestionaron, entre otros aspectos, que hubiera intentado tomar el control del avión, pero el tribunal de apelaciones consideró que incapacitar a la tripulación para dejar la aeronave sin control también constituía un intento de ejercer dominio sobre ella.
En 1997, el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito confirmó la condena por intento de piratería aérea y la pena de cadena perpetua. El tribunal anuló la condena separada por interferencia con la tripulación al considerarla un delito incluido dentro del cargo principal, pero mantuvo la sentencia de por vida por el intento de apoderarse del avión.
Qué hizo extraordinario al caso del FedEx 705
El episodio fue excepcional por varios motivos. No se trató de un secuestro convencional en el que un atacante exigiera desviar el avión o negociar con las autoridades. El agresor era un empleado familiarizado con la aviación y comenzó el ataque desde la propia cabina de mando. Además, el objetivo parecía ser transformar un homicidio y un suicidio en un accidente aéreo difícil de interpretar.
La respuesta de la tripulación también fue inusual. Los tres hombres estaban heridos y dos de ellos tenían lesiones potencialmente mortales, pero continuaron actuando para impedir que el avión quedara sin control. Sanders pilotó el DC-10, Tucker y Peterson participaron en la defensa de la cabina y todos sobrevivieron al aterrizaje. La combinación de conocimientos técnicos, coordinación y atención médica inmediata evitó una tragedia mucho mayor.
El caso no fue un accidente causado por un fallo mecánico ni dio lugar por sí solo a una reforma mundial comparable a la de otros desastres aéreos. Su relevancia histórica reside en mostrar una amenaza interna: una persona con acceso legítimo a una aeronave, conocimientos profesionales y una intención criminal podía explotar la confianza de los procedimientos habituales.
Consecuencias y legado
El ataque quedó documentado en los archivos del FBI y en la resolución judicial que confirmó la condena. También se convirtió en un caso de estudio sobre la seguridad de los vuelos de carga, el control de los accesos a la cabina y la respuesta de las tripulaciones ante una agresión interna.
Su legado principal no es una cifra de víctimas, porque ninguna persona murió, sino la demostración de que un avión puede salvarse incluso después de que su tripulación haya sido atacada de forma sorpresiva. La historia del FedEx 705 se recuerda por la capacidad de los pilotos y del ingeniero de vuelo para mantener el control técnico y físico de la aeronave hasta regresar a Memphis.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo ocurrió el ataque al vuelo FedEx 705?
Ocurrió el 7 de abril de 1994, poco después del despegue desde Memphis, Tennessee, cuando el avión se dirigía a San José, California.
¿Murió alguien en el vuelo FedEx 705?
No. Los tres tripulantes y Auburn Calloway sobrevivieron, aunque los miembros de la tripulación sufrieron heridas muy graves.
¿Qué condena recibió Auburn Calloway?
Fue condenado por intento de piratería aérea y recibió cadena perpetua. En 1997, un tribunal federal de apelaciones confirmó esa condena.

