El secuestro del vuelo Pan Am 73 terminó la noche del 5 de septiembre de 1986 en el aeropuerto de Karachi, Pakistán, cuando los cuatro atacantes abrieron fuego dentro del Boeing 747 y las fuerzas paquistaníes irrumpieron en el avión. La aeronave llevaba cientos de pasajeros y tripulantes y permaneció inmovilizada durante unas 16 horas. La fuga de los pilotos, la resistencia de las auxiliares de vuelo y el apagón de la cabina influyeron decisivamente en el desenlace. Murieron al menos 20 personas, según los registros judiciales estadounidenses, y más de un centenar resultaron heridas.
Por qué fue tomado el Pan Am 73
El vuelo 73 de Pan American cubría la ruta entre Bombay —actual Mumbai— y Nueva York, con escalas previstas en Karachi y Fráncfort. El Boeing 747 se encontraba en tierra en el aeropuerto internacional Jinnah cuando cuatro hombres armados, vinculados por las investigaciones a la Organización Abu Nidal, entraron en la aeronave disfrazados de personal de seguridad aeroportuaria.
Los atacantes pretendían apoderarse del avión y obligar a la compañía a llevarlos a Chipre, donde esperaban exigir la liberación de prisioneros palestinos. El objetivo no era hacer despegar inmediatamente el avión desde Karachi, sino conseguir una tripulación que aceptara pilotarlo. La operación comenzó aproximadamente a las seis de la mañana, mientras todavía se desarrollaba el embarque.
El acceso fue posible porque los secuestradores utilizaron una furgoneta modificada para parecer un vehículo de seguridad. Según los documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, atravesaron un control del aeropuerto sin ser detenidos y subieron por una de las escaleras conectadas al avión. El ataque mostró una grave vulnerabilidad en la seguridad de la zona de estacionamiento.
Cómo escapó la tripulación de cabina de mando
Una de las decisiones más importantes ocurrió en los primeros minutos. Las auxiliares de vuelo lograron advertir a los pilotos de que el avión estaba siendo tomado. El comandante, el copiloto y el ingeniero de vuelo abandonaron la cabina mediante una escotilla de emergencia situada en la parte superior del compartimento.
La salida de los pilotos impidió que los secuestradores utilizaran el Boeing 747 para continuar el plan. Sin una tripulación capaz de operar el aparato, el avión quedó convertido en una enorme sala de rehenes estacionada en la pista. Los atacantes siguieron controlando a los pasajeros, pero ya no podían cumplir su objetivo principal: volar hasta otro país.
La sobrecargo principal, Neerja Bhanot, y el resto de la tripulación asumieron entonces una función crítica. Los secuestradores exigieron los pasaportes para identificar a los pasajeros estadounidenses, que podían convertirse en objetivos prioritarios. Las auxiliares entregaron parte de la documentación, pero también ocultaron o evitaron recoger algunos pasaportes estadounidenses, una acción que dificultó la selección de víctimas.
Las horas de negociación y la muerte de Rajesh Kumar
Durante el día, las autoridades paquistaníes intentaron ganar tiempo y mantener la comunicación con los secuestradores. El grupo exigía que llegara una nueva tripulación y amenazaba con matar a los pasajeros si no se atendían sus demandas. La aeronave seguía rodeada por fuerzas de seguridad, pero cualquier intento precipitado de entrar podía provocar una matanza dentro de la cabina.
Los atacantes separaron a un pasajero estadounidense de origen indio, Rajesh Kumar, y lo llevaron hasta la puerta del avión. Lo asesinaron y arrojaron su cuerpo a la pista. El crimen confirmó que las amenazas no eran una simple táctica de negociación y aumentó la presión sobre las autoridades.
La espera se prolongó hasta la noche. La energía del avión comenzó a fallar y las luces de la cabina se apagaron. Los secuestradores interpretaron el apagón como una señal de que las fuerzas paquistaníes estaban a punto de atacar. La oscuridad convirtió el interior del 747 en un espacio caótico, con cientos de personas concentradas en la zona central.
Cómo terminó el secuestro
Cuando se apagaron las luces, los cuatro atacantes dispararon contra los pasajeros y lanzaron granadas. Los testimonios y los documentos judiciales describen una ráfaga de violencia indiscriminada dentro del avión. Algunas puertas fueron abiertas y las rampas de evacuación se desplegaron. Muchos pasajeros intentaron salir por ellas mientras continuaban los disparos.
En ese momento también se produjo la intervención de las fuerzas paquistaníes. Los comandos irrumpieron en el avión y redujeron a los secuestradores, que fueron capturados con vida. La entrada de los soldados puso fin a unas 16 horas de cautiverio, aunque el ataque ya había causado numerosas víctimas.
Las cifras publicadas no son completamente uniformes. El Departamento de Justicia y el FBI de Estados Unidos registran 20 pasajeros y tripulantes muertos y más de 100 heridos. Informaciones periodísticas de la época y reconstrucciones posteriores utilizaron cifras de 21 o 22 fallecidos, probablemente por diferencias en la forma de contabilizar a las víctimas y a las personas que murieron posteriormente. Por eso, la cifra más prudente es hablar de al menos 20 muertos.
Qué papel desempeñaron Neerja Bhanot y las auxiliares
Neerja Bhanot, de 22 años, era la sobrecargo principal del vuelo. Su actuación se considera decisiva por varias razones: ayudó a alertar a la cabina de mando, colaboró en la protección de los pasajeros y participó en la evacuación cuando comenzó el tiroteo.
La documentación judicial estadounidense también destaca el comportamiento del conjunto de auxiliares de vuelo. Durante muchas horas mantuvieron la atención sobre los pasajeros, trataron de cumplir las órdenes sin facilitar la identificación de posibles objetivos y abrieron salidas cuando la situación se volvió insostenible.
Bhanot murió durante la evacuación, después de ayudar a varios niños a escapar. Su actuación fue reconocida posteriormente con condecoraciones en India, Pakistán y Estados Unidos. Sin embargo, reducir el episodio a una sola heroína ocultaría el papel colectivo de la tripulación, que mantuvo el funcionamiento básico de la cabina durante un prolongado enfrentamiento armado.
Qué ocurrió con los secuestradores
Los cuatro atacantes fueron detenidos por las autoridades paquistaníes. En 1988 fueron condenados a muerte, aunque sus penas fueron conmutadas posteriormente por cadena perpetua. El principal responsable identificado por la justicia estadounidense fue Zaid Hassan Abd Latif Safarini, ciudadano jordano y miembro operativo del grupo.
Safarini fue acusado en Estados Unidos en 1991. En septiembre de 2001, después de ser liberado de una prisión paquistaní, fue capturado por agentes del FBI en el extranjero y trasladado a Estados Unidos. En mayo de 2004 recibió una condena de 160 años de prisión por su participación en el secuestro y los asesinatos.
Otros implicados continuaron prófugos durante décadas. El FBI publicó fotografías actualizadas y mantuvo abiertas las investigaciones para localizar a cuatro presuntos participantes relacionados con el ataque. El caso mostró que un secuestro cometido en un aeropuerto extranjero podía generar procesos judiciales transnacionales muchos años después.
Qué cambió después del ataque
El secuestro del Pan Am 73 reforzó la preocupación internacional por la seguridad en las zonas de estacionamiento de los aeropuertos. El ataque no comenzó dentro de una terminal ni durante el vuelo: los agresores atravesaron un control terrestre y llegaron directamente a la aeronave. Esa circunstancia llevó a revisar los accesos de vehículos, la identificación del personal aeroportuario y la protección de los aviones durante el embarque.
También planteó preguntas sobre la preparación de las tripulaciones para enfrentarse a secuestros prolongados. La capacidad de los pilotos para escapar, la coordinación de las auxiliares y la decisión de retrasar el asalto hasta que la aeronave quedara debilitada fueron elementos estudiados posteriormente por organismos de seguridad y compañías aéreas.
El episodio permanece como uno de los secuestros más violentos de la historia de la aviación comercial. Su importancia no se debe únicamente al número de víctimas, sino a la combinación de fallos de seguridad, negociación internacional, resistencia de la tripulación y una operación de rescate que solo pudo comenzar cuando el avión quedó sumido en la oscuridad.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo y dónde ocurrió el secuestro del Pan Am 73?
Ocurrió el 5 de septiembre de 1986, durante una escala del vuelo en el aeropuerto internacional Jinnah de Karachi, Pakistán.
¿Sobrevivieron los pilotos?
Sí. El comandante, el copiloto y el ingeniero de vuelo escaparon por una escotilla superior poco después de que comenzara el ataque, por lo que el avión no pudo despegar.
¿Quién fue Neerja Bhanot?
Fue la sobrecargo principal del vuelo. Ayudó a proteger a los pasajeros y a organizar la evacuación, y murió durante el desenlace del secuestro.

