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El 28 de marzo de 2010, una entrada repentina de agua inundó parte de la mina de carbón Wangjialing, en la provincia china de Shanxi, y dejó atrapados bajo tierra a 153 trabajadores. El accidente ocurrió durante la construcción del yacimiento, cuando las labores alcanzaron antiguos espacios mineros llenos de agua. Durante más de una semana, los mineros sobrevivieron en galerías y plataformas parcialmente inundadas, mientras miles de rescatistas bombeaban el agua y buscaban señales de vida. Entre el 4 y el 5 de abril, los equipos localizaron a los supervivientes y lograron sacar a 115 con vida; los otros 38 fallecieron.

El rescate se convirtió en uno de los operativos mineros más seguidos de China en aquel momento, pero también expuso fallos graves: las señales de agua habían aparecido antes del colapso, las medidas de exploración no fueron suficientes y la presión por avanzar en la obra contribuyó a que no se evacuara a tiempo.

Qué ocurrió en la mina Wangjialing

La mina Wangjialing era un proyecto en construcción situado en el condado de Xiangning, dentro de la región carbonífera de Shanxi. El 28 de marzo había 261 personas trabajando bajo tierra. Según el informe inicial de las autoridades de seguridad minera, 108 lograron salir poco después de la inundación, pero 153 quedaron atrapadas en distintas zonas del complejo.

El agua procedía de labores antiguas abandonadas. Investigaciones posteriores describieron esos espacios como galerías y huecos mineros que habían acumulado agua subterránea. Al avanzar la excavación de una galería de retorno de aire, los trabajadores abrieron un paso hacia esa reserva. El caudal inundó rápidamente varias secciones y convirtió los túneles en un sistema peligroso de agua turbia, barro, gases y obstáculos.

El problema no fue únicamente geológico. Un estudio publicado posteriormente en Geofluids concluyó que las técnicas de exploración no cubrieron toda la zona de riesgo y que algunas anomalías relacionadas con la presencia de agua no fueron verificadas mediante perforaciones suficientes. También señaló que durante las horas previas al gran ingreso de agua ya se habían observado filtraciones y acumulaciones en la galería.

Por qué quedaron atrapados 153 trabajadores

La notificación oficial de la Administración Estatal de Seguridad Laboral china identificó varias deficiencias. La mina no aplicó de manera estricta las normas de prevención de inundaciones, no ejecutó adecuadamente las perforaciones para detectar agua y mantuvo una organización laboral desordenada. En el frente de trabajo operaban simultáneamente numerosos equipos, una decisión relacionada con el intento de cumplir los plazos de construcción.

Las autoridades también indicaron que no se retiró a los trabajadores cuando aparecieron señales de peligro. La evaluación posterior consideró que la acumulación de agua observada durante marzo constituía una advertencia que no recibió una respuesta eficaz. El análisis académico llegó a una conclusión similar: la distribución de las antiguas galerías inundadas no se conocía por completo y la conciencia sobre el riesgo del agua era insuficiente.

La combinación de información incompleta, controles deficientes y demora en la evacuación hizo que muchos trabajadores quedaran aislados en zonas donde el agua subía con rapidez. Algunos pudieron alcanzar plataformas de trabajo situadas por encima del nivel de inundación, una circunstancia decisiva para la supervivencia.

Cómo lograron sobrevivir durante más de una semana

Los supervivientes no permanecieron en una única cámara seca. Se distribuyeron en diferentes plataformas y tramos elevados de la mina. El agua llegó a quedar a menos de un metro del techo en una de las zonas donde fueron localizados. La escasez de espacio, la oscuridad, la humedad y la contaminación del agua hicieron que cada hora aumentara el riesgo de hipotermia, agotamiento, infección y asfixia.

La situación cambió cuando los equipos de superficie consiguieron perforar hasta una zona subterránea. El conducto aportó oxígeno y permitió enviar glucosa y otros suministros. Antes de ese contacto, algunos trabajadores habían evitado beber el agua turbia porque podía estar contaminada. Las informaciones recogidas por medios chinos también describieron que los mineros tuvieron que conservar energía, permanecer juntos y esperar a que el nivel del agua descendiera.

El contacto indirecto resultó importante tanto para la supervivencia física como para la coordinación del rescate. Los golpes transmitidos por las tuberías confirmaron que todavía había personas con vida. Sin embargo, durante varios días los rescatistas no pudieron llegar directamente hasta ellas: el agua seguía siendo profunda y turbia, las galerías eran inestables y cualquier movimiento podía provocar nuevos desprendimientos o accidentes por gases.

La cronología del rescate

  1. 28 de marzo: una entrada de agua inunda parte de la mina. De los 261 trabajadores presentes, 108 consiguen salir y 153 quedan atrapados.
  2. 29 y 30 de marzo: el nivel del agua deja de subir y comienza el bombeo. Los equipos de emergencia intentan controlar el riesgo de nuevos accidentes.
  3. 31 de marzo y 1 de abril: los rescatistas consideran posible que haya supervivientes. El agua continúa descendiendo y se perforan conductos para mejorar el suministro de aire.
  4. 2 de abril: los equipos escuchan golpes en tuberías y encuentran indicios de que hay personas con vida. Se envían bolsas de glucosa a través del sistema de perforación.
  5. 3 de abril: los primeros rescatistas entran en sectores inundados, pero la visibilidad es muy reducida y el terreno continúa siendo peligroso.
  6. 4 de abril: después de extraer grandes volúmenes de agua, los equipos observan luces que se mueven al otro lado de una zona inundada. La señal confirma la presencia de supervivientes.
  7. 5 de abril: nueve mineros son sacados durante la madrugada. A lo largo del día, el número de trabajadores rescatados con vida llega a 115.

Los rescatistas utilizaron bombas, equipos de protección y pequeñas embarcaciones o kayaks para desplazarse por las galerías inundadas. El operativo implicó a miles de personas entre equipos de emergencia, especialistas, personal médico y trabajadores dedicados a controlar el agua y los gases. La extracción no consistió en levantar a los mineros directamente desde el fondo: primero fue necesario reducir el nivel del agua y abrir rutas transitables.

Qué pasó con los trabajadores rescatados

Los 115 supervivientes fueron trasladados inmediatamente a hospitales de la zona. Muchos presentaban debilidad extrema y necesitaban vigilancia médica después de pasar más de una semana en condiciones de oscuridad, humedad y falta de alimentos. Los hospitales aplicaron controles para evaluar su estado general, posibles infecciones, problemas de visión y otras consecuencias de la exposición prolongada.

El último de los supervivientes permaneció hospitalizado durante varias semanas y fue dado de alta el 13 de mayo de 2010, según las autoridades provinciales citadas por la prensa estatal. Para el 26 de abril, los equipos habían recuperado el último cuerpo pendiente, con lo que el balance definitivo quedó en 38 fallecidos y 115 rescatados con vida.

Qué cambió después del accidente

La investigación oficial calificó el accidente como evitable. Las autoridades atribuyeron responsabilidad a deficiencias en la prevención, la supervisión y la respuesta ante las primeras señales de inundación. En mayo de 2010, fiscales aprobaron el arresto de nueve ingenieros y técnicos acusados de no atender adecuadamente los indicios de entrada de agua y de no aplicar medidas preventivas suficientes.

El caso también provocó una revisión pública de la seguridad en las minas en construcción. La principal lección técnica fue la necesidad de conocer con precisión las antiguas explotaciones, localizar las bolsas de agua y perforar antes de avanzar en zonas con riesgo hidrogeológico. El estudio científico posterior insistió en que las normas de control del agua solo son útiles cuando las empresas las aplican de forma completa y responden de inmediato ante las señales de peligro.

Wangjialing quedó así asociado a dos realidades distintas. Por un lado, el rescate mostró la importancia del bombeo continuo, la perforación, la comunicación y la atención médica coordinada. Por otro, recordó que una operación heroica no sustituye a la prevención. Los 115 trabajadores sobrevivieron gracias a su posición en zonas elevadas, al descenso del agua y a la persistencia de los equipos de emergencia, pero 38 personas murieron en un accidente que las propias autoridades consideraron prevenible.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo ocurrió la inundación de Wangjialing?

La inundación comenzó el 28 de marzo de 2010 en una mina de carbón en construcción de la provincia china de Shanxi.

¿Cuántos mineros fueron rescatados con vida?

Un total de 115 trabajadores fueron encontrados y trasladados a la superficie el 5 de abril de 2010.

¿Cuál fue la causa principal del accidente?

La excavación alcanzó antiguas labores mineras llenas de agua, mientras fallaban la exploración preventiva, el control de riesgos y la evacuación ante las primeras señales.