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El 3 de agosto de 1958, el submarino nuclear estadounidense USS Nautilus pasó bajo el Polo Norte durante la Operación Sunshine y completó la primera travesía submarina del océano Ártico entre el estrecho de Bering y el mar de Groenlandia. La misión exigió navegar durante días bajo una capa de hielo cambiante, sin posibilidad de salir a la superficie y con mapas incompletos del fondo marino. El Nautilus alcanzó los 90 grados de latitud norte a las 23:15, hora de verano del este, y emergió cerca de Groenlandia el 7 de agosto.

Por qué se decidió cruzar el Polo Norte bajo el hielo

La travesía fue posible gracias a la combinación de dos avances: la propulsión nuclear y los nuevos sistemas de navegación submarina. El USS Nautilus, botado en 1954, había sido el primer submarino nuclear operativo del mundo. Su reactor le permitía permanecer sumergido durante periodos mucho más largos que los submarinos convencionales, que necesitaban salir a la superficie o usar el esnórquel para renovar el aire y cargar baterías.

Durante la Guerra Fría, esa capacidad tenía una importancia militar evidente. El Ártico era la ruta más corta entre América del Norte y la Unión Soviética, pero también una región difícil de vigilar y cartografiar. Un submarino que pudiera atravesar el océano Ártico bajo el hielo tendría acceso a una vía estratégica que no dependía de puertos ni de rutas marítimas abiertas.

La misión también buscaba demostrar ante la opinión pública y ante Moscú el nivel tecnológico alcanzado por Estados Unidos. El nombre oficial, Operación Sunshine, ocultaba el verdadero objetivo durante parte del viaje. Para evitar revelar la operación, se presentó inicialmente como una navegación rutinaria por el Pacífico.

El primer intento quedó bloqueado por el hielo

El Nautilus partió de Seattle el 9 de junio de 1958. Su primera aproximación al Ártico no terminó como estaba previsto. Al entrar en el mar de Chukchi, al norte de Alaska, la tripulación encontró hielo a la deriva y aguas demasiado poco profundas para avanzar con seguridad hacia la cuenca profunda del océano Ártico.

El problema no era solo la presencia de hielo en la superficie. Un submarino que navega bajo la banquisa debe mantener una distancia segura tanto del techo irregular formado por el hielo como del fondo marino. En las zonas poco profundas, el margen de maniobra se reducía peligrosamente. El Nautilus tuvo que abandonar ese intento y dirigirse a Pearl Harbor para esperar mejores condiciones.

La decisión mostró que la energía nuclear, por sí sola, no resolvía todos los obstáculos de la exploración polar. La ruta dependía de la profundidad, la concentración del hielo, la precisión de los instrumentos y la capacidad de la tripulación para interpretar un entorno casi desconocido.

Cómo prepararon la segunda travesía

El segundo intento comenzó el 23 de julio, cuando el Nautilus salió de Pearl Harbor rumbo al norte. La planificación se apoyó en estudios oceanográficos y en datos obtenidos por otros buques y expediciones. La Armada necesitaba localizar una ruta suficientemente profunda a través del estrecho de Bering y hacia la cuenca central del Ártico.

La navegación bajo el hielo planteaba un desafío especial porque los métodos tradicionales perdían eficacia cerca del Polo Norte. Las referencias magnéticas se volvían poco fiables y las observaciones astronómicas eran difíciles o imposibles desde el interior de un submarino sumergido. Por eso se utilizaron sistemas de navegación inercial, giroscopios adaptados y equipos capaces de medir simultáneamente la distancia al fondo y el espesor o la forma de la capa de hielo situada encima.

El Nautilus también llevaba instrumentos para recopilar información científica. La misión permitió estudiar perfiles del hielo y del fondo marino, además de obtener datos sobre la profundidad, las masas de agua y las corrientes del Ártico. Aunque el objetivo principal era estratégico, la travesía amplió el conocimiento de una región que seguía siendo una de las menos exploradas del planeta.

La cronología de la Operación Sunshine

  1. 9 de junio de 1958: el Nautilus partió de Seattle para iniciar el primer intento de la operación.
  2. 19 de junio: la ruta quedó bloqueada por el hielo y las aguas poco profundas del mar de Chukchi.
  3. 28 de junio: el submarino llegó a Pearl Harbor para esperar una nueva oportunidad.
  4. 23 de julio: comenzó el segundo intento desde Hawái.
  5. 1 de agosto: el Nautilus se sumergió en la zona del valle submarino de Barrow, frente a Alaska.
  6. 3 de agosto: atravesó el Polo Norte geográfico bajo la banquisa.
  7. 7 de agosto: salió a la superficie al noreste de Groenlandia, después de continuar 96 horas bajo el hielo.

Durante el tramo decisivo, el submarino recorrió aproximadamente 1.830 millas bajo el hielo, equivalentes a cerca de 2.950 kilómetros. La tripulación no pudo anunciar inmediatamente que había alcanzado el Polo Norte. El Nautilus tuvo que continuar la navegación hasta encontrar una zona adecuada para emerger y establecer comunicación con el exterior.

Qué ocurrió al llegar al Polo Norte

El cruce se produjo a las 23:15 del 3 de agosto, cuando el Nautilus alcanzó los 90 grados de latitud norte. A diferencia de las expediciones que llegaban al Polo sobre la superficie helada, la tripulación no podía observar el punto geográfico ni colocar una bandera. La confirmación dependía de los instrumentos de navegación y de los cálculos realizados a bordo.

El comandante William R. Anderson comunicó posteriormente el éxito de la misión con el mensaje “Nautilus 90 North”. La noticia tuvo un enorme impacto porque el submarino no solo había llegado al Polo: había cruzado por debajo de él y continuado hacia el Atlántico sin romper la superficie.

El 7 de agosto, después de cuatro días adicionales bajo el hielo, el submarino emergió en el mar de Groenlandia. El viaje completo demostró que un sumergible de propulsión nuclear podía atravesar el océano Ártico sin depender de estaciones intermedias ni de condiciones meteorológicas favorables para salir a la superficie.

Qué cambió después de la travesía

El Nautilus recibió la Presidential Unit Citation por la operación, una distinción que reconoció el carácter excepcional de la misión. El comandante Anderson y la tripulación fueron felicitados por el presidente Dwight D. Eisenhower, y la Armada estadounidense consideró la travesía una demostración de la madurez de la propulsión nuclear naval.

El éxito abrió una nueva etapa de operaciones submarinas en el Ártico. En 1959, el USS Skate se convirtió en el primer submarino en emerger directamente en el Polo Norte. A partir de entonces, los submarinos nucleares estadounidenses y soviéticos utilizaron con mayor frecuencia las aguas bajo la banquisa para entrenamiento, vigilancia y despliegue estratégico.

La Operación Sunshine también dejó una lección científica: el Ártico no podía tratarse como una superficie uniforme. La profundidad del océano, la deriva de los hielos y la irregularidad de la banquisa obligaban a combinar oceanografía, cartografía, navegación inercial y experiencia operativa. El logro fue tanto una hazaña de ingeniería como una campaña de exploración.

Por qué la travesía del Nautilus fue histórica

El viaje de 1958 transformó la imagen del Polo Norte. Hasta entonces, las grandes expediciones polares dependían de trineos, aviones, barcos rompehielos o campamentos instalados sobre la banquisa. El Nautilus mostró que el océano situado bajo el hielo podía convertirse en una ruta navegable para un submarino capaz de permanecer sumergido durante largos periodos.

La hazaña tuvo una doble naturaleza. Fue una exploración porque permitió conocer mejor el relieve y las aguas del océano Ártico, pero también fue una demostración militar en plena rivalidad entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Su importancia histórica reside precisamente en esa combinación: la misma tecnología que amplió el conocimiento del planeta modificó el equilibrio estratégico de la Guerra Fría.

Preguntas frecuentes

¿El Nautilus fue el primer submarino en llegar al Polo Norte?

Fue el primero en pasar bajo el Polo Norte durante una travesía completamente sumergida. El USS Skate fue el primero en emerger directamente en el Polo, en marzo de 1959.

¿Cuánto tiempo permaneció el Nautilus bajo el hielo?

Después de cruzar el Polo, continuó sumergido durante 96 horas antes de emerger al noreste de Groenlandia el 7 de agosto de 1958.

¿Por qué fue importante que el submarino tuviera propulsión nuclear?

El reactor le permitía permanecer sumergido durante mucho más tiempo que un submarino convencional y atravesar el Ártico sin depender de la superficie para renovar el aire o recargar baterías.