La Operación Salomón evacuó a más de 14.000 judíos etíopes desde Addis Abeba hasta Israel entre el 24 y el 25 de mayo de 1991, en aproximadamente 36 horas. La operación se organizó cuando el régimen de Mengistu Haile Mariam estaba a punto de caer y las fuerzas rebeldes se acercaban a la capital. Israel, con apoyo de la Agencia Judía, organizaciones judías internacionales y autoridades etíopes, reunió decenas de aviones, concentró a las familias cerca del aeropuerto y convirtió una ventana política de apenas unos días en uno de los mayores puentes aéreos de la historia de Israel.
¿Por qué había que evacuar a los judíos de Etiopía?
La comunidad Beta Israel, nombre con el que se conoce tradicionalmente a los judíos etíopes, llevaba décadas viviendo en un país marcado por la pobreza, la inestabilidad política y la guerra. Desde finales de la década de 1970, distintos grupos habían intentado salir de Etiopía por tierra, principalmente a través de Sudán, para llegar después a Israel. Muchos realizaron largos recorridos a pie y afrontaron hambre, enfermedades, detenciones y separaciones familiares.
La situación se volvió especialmente peligrosa en 1991. El gobierno militar de Mengistu combatía desde hacía años contra organizaciones rebeldes, pero durante la primavera de ese año perdió el control de varias regiones. Las fuerzas del Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope avanzaban hacia Addis Abeba y el derrumbe del régimen parecía inminente. Para la comunidad judía concentrada en la capital, el peligro no consistía únicamente en la persecución religiosa: también incluía el riesgo de quedar atrapada en combates, saqueos, desplazamientos y una posible interrupción del aeropuerto.
La evacuación tampoco surgió de la nada. Fue el resultado de años de presión de activistas, organizaciones de la diáspora, diplomáticos, la Agencia Judía y familias de inmigrantes etíopes que ya vivían en Israel. Antes de 1991 se habían realizado operaciones más pequeñas, incluida la llamada Operación Moisés durante la hambruna de 1984 y 1985. La Operación Salomón fue diferente por su escala y por la velocidad con la que tuvo que ejecutarse.
¿Cómo se abrió la oportunidad para la operación?
La salida dependía de un acuerdo político. El gobierno de Mengistu aceptó permitir la partida de la comunidad en un momento en que necesitaba apoyo financiero y diplomático. Según los registros de organizaciones que participaron en la operación, Estados Unidos ayudó a mediar y se consiguió una contribución económica de comunidades judías estadounidenses para facilitar el acuerdo.
El pacto creó una oportunidad muy estrecha. Las autoridades israelíes comprendieron que no podían trasladar lentamente a las familias ni esperar a que la situación militar se aclarara. Si Addis Abeba caía antes de completar la salida, los accesos podían cerrarse y miles de personas quedarían atrás. Por eso el plan combinó negociaciones políticas, preparación militar, transporte comercial y trabajo de campo de voluntarios.
En los días previos, miles de judíos etíopes viajaron desde distintas zonas hacia Addis Abeba. Muchos llegaron con pocas pertenencias y sin certeza de que realmente podrían salir. En la capital fueron reunidos en instalaciones próximas a la embajada israelí, donde equipos de organización elaboraron listas, atendieron a personas enfermas y coordinaron el traslado hasta el aeropuerto.
La cronología de la evacuación en Addis Abeba
La operación comenzó durante la noche del 23 al 24 de mayo de 1991. Los grupos fueron conducidos en autobuses hacia el aeropuerto internacional de Bole. El movimiento debía ser rápido y ordenado: cada demora podía provocar aglomeraciones, alertar a actores armados o dejar a una familia separada de las demás.
Israel utilizó aviones de la Fuerza Aérea y aeronaves de El Al. Entre ellos había aviones de transporte militar y Boeing 747 de gran capacidad. Para aumentar el número de pasajeros, algunos aviones comerciales fueron preparados de una manera excepcional: se retiraron asientos y se acomodó a los viajeros en el espacio disponible de la cabina. La prioridad era trasladar personas, no equipaje ni comodidades.
Los vuelos se sucedieron sin interrupción durante alrededor de 36 horas. La cifra exacta varía ligeramente según la fuente y el criterio de conteo. Los registros oficiales israelíes mencionan aproximadamente 14.310 personas, mientras que otras fuentes sitúan el total en 14.325. La diferencia puede relacionarse con pasajeros contabilizados en distintos momentos, personal incluido o ajustes posteriores de los listados. En cualquier caso, todas las fuentes coinciden en la magnitud esencial: más de 14.000 judíos etíopes fueron trasladados en un periodo extraordinariamente corto.
Uno de los Boeing 747 alcanzó una cifra récord de pasajeros. Las fuentes suelen mencionar entre 1.087 y 1.088 personas a bordo, debido también al nacimiento de bebés durante el trayecto. El dato se convirtió en uno de los episodios más conocidos de la operación, aunque el récord no resume por sí solo la complejidad logística: había que trasladar familias, atender emergencias médicas, revisar identidades y mantener abiertas las rutas aéreas mientras la guerra civil se acercaba a la capital.
¿Quiénes hicieron posible la Operación Salomón?
La evacuación fue una operación conjunta. El gobierno israelí tomó las decisiones políticas y autorizó los recursos. La Fuerza Aérea aportó aviones, tripulaciones y personal de coordinación. El Mossad y diplomáticos israelíes participaron en los contactos y en la planificación. El Ministerio de Exteriores ayudó a sostener el acuerdo con las autoridades etíopes.
La Agencia Judía desempeñó un papel central en la identificación y concentración de los candidatos a emigrar. El American Jewish Joint Distribution Committee, conocido como JDC, colaboró durante meses con organizaciones locales y con representantes de la comunidad. También fueron importantes los inmigrantes etíopes que vivían en Israel, porque ayudaron con traducciones, orientación y acompañamiento de los recién llegados.
La población evacuada no era un grupo homogéneo de viajeros individuales. Había familias enteras, personas mayores, niños pequeños y personas que habían llegado desde regiones rurales después de recorridos difíciles. Para muchas de ellas, el vuelo representaba el final de años de espera, pero también una ruptura con sus casas, sus aldeas y sus redes sociales en Etiopía.
¿Qué ocurrió después de la llegada a Israel?
Los aviones aterrizaron en Israel entre el 24 y el 25 de mayo. La llegada no resolvió todos los problemas. Los pasajeros necesitaban alojamiento, atención médica, documentación, alimentación, educación y ayuda para reunirse con familiares. La integración fue compleja porque la mayoría procedía de un entorno rural y hablaba lenguas etíopes, mientras que las instituciones israelíes funcionaban principalmente en hebreo.
Además, la operación no evacuó de inmediato a todos los judíos etíopes que deseaban salir. Algunas personas permanecieron en Etiopía, especialmente quienes no habían conseguido llegar a Addis Abeba o quienes quedaron fuera de las listas iniciales. Durante los años siguientes continuaron otros programas migratorios y reunificaciones familiares. Por eso la Operación Salomón debe entenderse como el mayor episodio de una salida prolongada, no como el cierre absoluto de la historia de la comunidad Beta Israel.
¿Por qué la Operación Salomón fue tan importante?
La operación demostró que un puente aéreo masivo podía organizarse en cuestión de días cuando coincidían una amenaza inmediata, una negociación internacional y una infraestructura de transporte preparada. También mostró que las evacuaciones humanitarias dependen tanto de la diplomacia como de los aviones: sin el acuerdo político, la flota no habría podido entrar y salir de Addis Abeba.
Para los judíos etíopes, el traslado significó la posibilidad de escapar de una guerra civil y reunirse con familiares que ya habían emigrado. Para Israel, se convirtió en un símbolo de la conexión con una comunidad que había mantenido sus tradiciones durante siglos pese a su aislamiento geográfico. Para la historia de las evacuaciones, quedó como un caso excepcional de coordinación entre gobiernos, organizaciones civiles, fuerzas armadas y miembros de la propia población desplazada.
Su legado también obliga a mirar más allá de la imagen espectacular del Boeing 747 lleno de pasajeros. La operación fue posible porque miles de personas se desplazaron previamente hacia la capital, porque hubo listas y negociaciones, y porque la comunidad internacional actuó antes de que el aeropuerto quedara inutilizado por la guerra. La sorpresa no estuvo únicamente en que 14.000 personas pudieran volar en 36 horas, sino en que esa ventana de salida se identificara y aprovechara a tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo ocurrió la Operación Salomón?
La evacuación se desarrolló principalmente entre el 24 y el 25 de mayo de 1991, aunque la concentración de las familias y la preparación comenzaron antes.
¿Cuántas personas fueron trasladadas?
Las fuentes registran cifras ligeramente distintas, pero coinciden en que fueron más de 14.000 judíos etíopes, aproximadamente 14.310 o 14.325 personas.
¿De dónde salieron los vuelos?
Los vuelos partieron del aeropuerto internacional de Bole, en Addis Abeba, y transportaron a los evacuados hasta Israel mediante aviones militares y aeronaves de El Al.

